Diablos Verdes y Momosapiens

El miércoles 9 en El Galpón

Murguistas y parodistas comparten el escenario con sus espectáculos del Carnaval 2014

Teatro El Galpón – Sala César Campodónico
Miércoles 9de abril, 20.30
Entradas: $ 200
Socio Espectacular 2×1
En venta en Boletería del Teatro

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Publicado por UruguayCarnavalero
Fuente.- El Galpón

Zíngaros en El Galpón

Pinocho y Aldo después del Carnaval

El conjunto de parodistas se llevó el primer premio y ocho menciones. Ariel “Pinocho” Sosa (director) y Aldo Martínez celebran el triunfo y también la recuperación de la amistad. El próximo martes se presentan en el Teatro El Galpón y llevarán su espectáculo por el Interior y hasta Buenos Aires. “Esta vez no quiero guardar la ropa”, asegura Pinocho Sosa.

Aldo Martínez y Ariel ‘Pinocho’ Sosa. Foto: Agustín Martínez

Ariel “Pinocho” Sosa y Aldo Martínez son amigos desde la infancia. Ya en sus tiempos de liceales hacían de la suyas: se mandaban alguna canción o interpretaban algo para las jornadas de primavera en el colegio de Nuevo París al que concurrían. En los `80 se forjaron como parodistas hechos y derechos: ganaron con Los Walkers, quebrando con el binomio triunfador de la categoría que entonces se repartía entre Los Gabys y Los Clapers.

Después de algún tiempo distanciados, Pinocho y Aldo recompusieron la amistad y para este 2014, volvieron juntos al escenario y lograron con Zíngaros, una actuación memorable. Se llevaron el primer premio y además, ocho menciones entre ellas la de mejor parodista para Martínez.

“Fue un año maravilloso”, dice Pinocho y Aldo coincide. “Primero, porque lo recuperé como amigo y después hicimos un espectáculo que está entre los mejores de Zíngaros”.

Este martes, el conjunto de parodistas se presenta en el Teatro El Galpón y continuarán con sus actuaciones, como para que el carnaval no sea cosa únicamente de febrero y marzo. “Hay incluso una propuesta para llevarlo a Buenos Aires”, revela Pinocho.

Sosa y Martínez, que también son socios artísticos en Karibe con K, hablaron sobre el triunfo, la amistad, el carnaval, lo que viene y lo que ha pasado.

-¿Qué ocurre a nivel de las sensaciones después de que termina cada carnaval?

-(Sosa) Por una semana o más se vive el afloje después de un estrés tremendo, mucho cansancio. A mí me entra como un bajón, hago muchas siestas, duermo mucho como un bebé. Gane o pierda, pasa eso Este año tuve la suerte de ganar y eso me pone muy feliz, pero no quita que haya igual un dejo de tristeza.

-Dirían que fue especial este triunfo…

-(Martínez) Sí, primero por volver a salir juntos y recuperar la amistad. Y luego porque logramos un espectáculo divino. El parodismo es una categoría muy amplia: hay lugar el humor, el drama, el mensaje, el baile, el canto, la estética. Y nosotros alcanzamos el balance entre todos los elementos.

-¿Qué sigue ahora?

-(Sosa) A diferencia de otros años, ahora no quiero guardar la ropa. Tenemos una presentación en El Galpón y también quiero llevar el show al Interior. Estamos hablando para ir a la semana de la cerveza y a otros eventos. Hay incluso una propuesta para ir a Buenos Aires. Estoy convencido de que va a matar allá. Loco de contento.

-¿Cómo se gestaron las dos parodias: Amadeus y el fantasma de Clarita García de Zúñiga?

-(Martínez) Cuando Pinocho propuso hacer Amadeus, yo no quería. Ya lo habíamos hecho en el 86 con los Walkers. Pero volví a ver la película y me convencí. Le dije: “Pinocho, si la hacemos así, por el camino de la película, esto mata”. Y así fue.

-(Sosa) Zíngaros siempre se caracteriza por sus aperturas y sus cierres. Y la estética y la musicalidad de Amadeus permitía un marco para hacer muchas cosas. Algunos me critican, hablan de la súper producción, el conjunto de los millones y en verdad, yo lo que hago es un súper esfuerzo. Cada peso que entra para el conjunto, lo invierto en él. Podré ganar o perder, pero siempre vamos a salir de punta en blanco en el escenario. Tengo ese compromiso con la gente. Y esta apertura en particular ha sido la mejor, lo que es mucho decir.

-(Martínez) La segunda parodia surgió de ver un capítulo de Voces anónimas que hablaba de la leyenda de Clarita García de Zúñiga en el Museo Blanes. Gustó mucho en la gente. Nos ha pasado que mucha gente nos dice que a raíz de la parodia han querido ir al museo. Supongo que aumentó sus visitas.

-Zíngaros tiene una gran hinchada, ¿a qué atribuyen eso?

-(Sosa) Cuando yo era componente en Carnaval, la gente iba a ver los ensayos y no veía nada. Porque nos encerrábamos en un club, en una barbacoa. Cuando empezamos con los Zíngaros cambié eso. De 7 a 10 estamos encerrados, pero de las 10 en adelante damos un show para la gente. Eso gustó mucho y cada vez vino más hinchada. Yo tengo un romance con gente. Soy un enamorado del público. Es mi pasión y mi compromiso es con ellos.

-¿Intuían que ganaban?

-(Martínez) Sabía que teníamos un gran espectáculo. Sin subestimar. Los demás también eran muy buenos y algunos comentarios del ambiente como que nos hacían dudar.

-(Sosa) Es verdad lo que dice Aldo. Yo estaba convencido de ganar, pero los comentarios y cierta manija de la prensa eran tan fuertes y con tantas horas de comunicación que hasta a mí me hicieron dudar.

-¿De qué?

-(Sosa) De ganar. Muchos no nos daban primeros. Hablaban de los otros, que eran buenísimos. yo no digo que no. Momosapiens espectacular, Los Muchachos un gran espectáculo. Pero los Zíngaros… estábamos muy bien.

-¿No te llevas con la prensa?

-(Sosa) Con los comentaristas de carnaval no me llevo. Todos saben. Me gustan los periodistas de carnaval, pero no los comentaristas. Este año, igualmente, tomé la decisión de no ir al choque con la prensa. Sigo pensando lo mismo, pero terminamos con la agresión. Todos me dicen: “Pinocho, estuviste más tranquilo este carnaval”.

-Con Marcelo Fernández tuviste un cruce hace unos años…

-(Sosa) Sí, con él hablamos. Quedamos en que cada uno mantenía lo que pensaba sobre el otro, pero sin agredir. Tenemos una relación correcta.

-¿Cuánto hay de personaje en lo de ser polémico?

-(Sosa) Soy polémico, soy así. Así como tengo un gran enamoramiento con la gente, no soy monedita de oro. No todo el mundo me quiere. Y tengo mis contras, un poco me los hago, me los busco. Me gusta tener contras para tener más fuerza, para poder vencerlos. Se dijeron muchas cosas de mí, hasta que era drogadicto y la verdad que más que un refresco no tomo. Todos lo saben. Pero bueno… que hablen. Estoy contento de cómo soy. Apasionado pero esta vez un poco más sereno, disfrutando más. Aldo también fundamental en eso: es mi cable a tierra.

-¿Es verdad que Tabaré Cardozo les regaló su guitarra?

-(Martínez) Esa es una anécdota increíble. Para el homenaje a los parodistas que hacíamos en la despedida, se usaba como antaño dos guitarras y tuvimos varios problemas con una de ellas. Cuestión que en la liguilla, hora y media antes de subir, la guitarra dejó de funcionar. Como Tabaré Cardozo nos había prestado la suya para la avant premiere, se la pedimos. Pero él estaba en Buenos Aires y sin yo saberlo, dio las instrucciones para que la fuéramos a buscar por su casa en Montevideo. Trajeron la guitarra y la verdad que yo pensé que era de otro. Tocamos y esa noche Tabaré le escribió a Pinocho: “Decile a Aldo, que si ganan, le regalo la guitarra”. Nunca me dijo nada hasta que la noche de fallos, recibo un mensaje de él: “Aldo, soy Tabaré Cardozo. Estoy en Buenos Aires. Le dije a Pinocho que si ganaban, te regalaba la guitarra. Salú maestro. Quedatela para siempre”. Me mató. Ahora que volvió le dije que no podía aceptar tamaño regalo. Para los que tocamos guitarra, el instrumento es como la mujer. Pero él me dijo que de ninguna manera, palabra es palabra. Y es uno de los regalos más increíbles que he recibido.

-(Sosa) Los hermanos Cardozo son un orgullo para el país. Ahora la Catalina se va en una gira mundial, van a estar en Tokio. Tenemos que hacer de cuenta todos los carnavaleros que vamos con ellos. A veces por envidia se los critica, pero está mal La Catalina nos tiene que dar orgullo. El carnaval uruguayo en Japón. Eso es lo más grande que hay.

-¿Quién sería tu maestro?

-(Sosa) Aprendí mucho de mucha gente en carnaval, pero yo diría que mi gran maestro ha sido Cacho de la Cruz. Trabajé con él algunos años en El Show del mediodía, en Cacho Bochinche y en teatro y aprendía mirándolo. Como yo era joven y medio atropellado, no fui más, pero pienso que si seguía con él hubiera hecho más carrera en la TV o en el teatro. Cómo ese hombre podía estar parado una hora y medio delante de la gente, manejar los tiempos de la escena. Un capo total. Tengo ahora la necesidad de decirlo y agradecerle. A veces me dan ganas de parar en su casa, tocarle el timbre y darle un abrazo. Gracias, Cacho, todo lo que sé de escenario te lo robé a vos.

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Publicado por UruguayCarnavalero
Fuente.- El País Digital

La chica de Zíngaros grabó su nombre en Parodistas

“Pinocho me decía que iba a quedar en la historia”

Carolina Favier nació para ser estrella y ahora lo está demostrando.

Francisco Connio

Se podría decir que Carolina Favier nació para ser estrella, para ser destacada, para ser protagonista. Por eso no extrañó que haya marcado un hecho histórico con Zíngaros en este Carnaval pasado, pues fue la primera mujer en ganar un primer premio con la categoría Parodistas.

Cuando ya se acallan las voces y las gargantas descansan, surgen las mejores historias de lo que ha dejado la fiesta de dios Momo. Por eso LA REPÚBLICA habló con Carolina Favier, la dama de Zíngaros.

Carolina, ¿desde cuándo en el Carnaval, como ha sido tu paso hasta llegar a Zíngaros?

Nací en el barrio Sayago pero me mudé al Cerro siendo muy chica. Mi hermano, mayor que yo, a quien le apasiona también el Carnaval se presentó a un casting de un conjunto del Carnaval de las Promesas y quedó. Yo por supuesto con apenas seis años solo podía ser mascota. Años más tarde, mi hermano tuvo un problema en ese conjunto y mi familia asume la responsabilidad de sacar un conjunto propio. Así nace Parodistas “Latinos”, por lo cual pude salir aunque lo hice bailando. Al año siguiente, como una compañera del conjunto se había ido, pedí para hacer un papel principal y como mi padre no me dejó, me puse a llorar desconsoladamente. Hoy me doy cuenta que tenia razón, hay un tiempo para cada cosa.

Después más grandecita me largué a cantar a dúo, despues me fui a Sleeper, estuve luego en humoristas Los Raulitos, después pasé a Revistas Contradance y finalmente en Promesas estuve en Revista Vitruvia, aunque en el medio salí en el Carnaval mayor con Madame Gótica. Y estos dos últimos años lo hice con Zíngaros”.

Y tu llegada a Zíngaros se podría decir que fue un tanto especial…

Sin duda, porque llegué de una manera no tan convencional, al menos se dio de una manera rara. Cuando vino Ideas del Sur a Montevideo por el programa “Soñando por cantar”, me presenté al casting y tuve la suerte de quedar finalista entre cuatro mil personas.

“Pinocho” (Sosa) me vio cantando en el Palacio Peñarol y me contactó por lo que había visto, pero no sabía que yo había salido tantos años en Promesas, ni que había estudiado comedia musical, ni que bailaba, ni que actuaba, solo me vio cantar. No sé si me creyó o no lo cierto es que me invitó a salir en su conjunto.

¿Y como fue estar en un conjunto como Zíngaros, con todo lo que implica, la gente que mueve, la expectativa que genera, la gente que convoca a cada ensayo?

Al principio como que te da un poco de miedo todo eso. Imaginate yo venía de las Promesas donde van los padres nada más y llegar a esto y además algo de temor porque vas a un grupo donde son todos varones. Yo era chica pero creo que compartir con otra compañera, como pasó el año pasado, me ayudó a sobrellevar ese primer Carnaval. Para este año, que ahí si estaba sola, creí que iba a ser más complicado. Pero fue igual que el año pasado, me protegieron, me cuidaron aunque siempre necesitas que alguien más cercano este ahí apoyándote, como estuvo mi madre. Pero bueno este año ya me manejé sola porque no tengo ningún problema con nadie, me sentí muy cómoda.

¿Y cómo es compartir un conjunto donde los varones tienen muchísimas fans?

La verdad me sentí bien porque la gente es muy respetuosa, con las fotos, con todo, pero además la verdad debo decirlo una vez más, las hinchas del conjunto me quieren muchísimo. Me siento muy identificada con ellas y además creo que al tener mujeres en el grupo, hablo arriba del escenario, ha permitido que todo sea más familiar y eso se nota inmediatamente.

Y además cumpliste con una materia pendiente, que una mujer ganara con parodistas el primer premio hasta ahora nunca logrado.

“Pinocho” siempre decía en los ensayos que como mejor voz, podía ganar muchas veces más, pero una mujer ganando el primer premio en la categoría iba a quedar en la historia. Y de pronto hoy no me doy cuenta, no lo valoro. Seguramente cuando pasen los años me daré cuenta que esto ha sido algo trascendente para la categoría.

¿Y cómo es “Pinocho” precisamente teniendo en cuenta que él asume toda la responsabilidad, que es el centro de todo…”

Es como que hay que aprender a llevarlo, a entender el juego por decirlo de alguna manera; esto es si lo permite el cuerpo, la cabeza, seguís para adelante. Si no podés adaptarte a la situación, si no aceptas las reglas, mejor no salgas. El como líder, como director tiene derecho a tener algunas actitudes que no siempre te gustan. Pero es así hay que aceptarlo o no estar.

En tu caso ¿te sentiste molesta en algún momento y te dieron ganas de abandonar?

Sí varias veces, tal vez no de irme pero ahora lo puedo decir, fui de las más “puteadas” por él. Tal cual, pero además soy mucho más sensible que los demás y yo arranco enseguida para el llanto. Pero bueno, capaz que a veces no era la manera de decirlo, pero en realidad tenía razón. Había que pensar que era a favor de Zíngaros y en mi carrera. Pero todo de alguna manera ayuda a fortalecerte.

¿Y cómo es la sensación de compartir escenario con figuras de vasta trayectoria en la fiesta de Momo, algunos que quizás vos veías de chica obviamente?

Claro, por una cuestión de edad y por ser carnavalera de siempre, recuerdo por ejemplo que cuando salía un disco de Diablos Verdes me lo sabía de memoria. Y hoy no puedo creer que esté en un escenario con Andrés Atay, igual que con Aldo Martínez y tantos otros compañeros… mirá tengo un gorro de Zíngaros formado por Aldo y “Pinocho” y pensar que ahora comparto con ellos y que te den consejos esta de más.

Su otra actividad

“El resto del año trabajo en un salón de fiestas infantiles, animando y cantando, me gustan mucho los niños y con los Zíngaros hacemos fiestas todo el año”.

Una posibilidad

“Me encanta la murga pero hoy estoy muy cómoda en Zíngaros. Creo incluso que no saldría en otro conjunto de la misma categoría porque acá me dieron un lugar y pude demostrar que la mujer puede ser parodista, ya que canta, baila, actúa. Y acá me dieron el lugar para hacerlo. Pero nunca digas nunca…

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Publicado por UruguayCarnavalero
Fuente.- La República

Los Muchachos en la recta final

Carnaval raro por el clima pero rico en espectáculos

Hoy se presentarán Los Muchachos -si el tiempo lo permite- y realmente es una etapa diferente, ya que por el Concurso solamente actuará este conjunto y el espectáculo lo completarán dos grandes grupos que salen fuera de concurso: Bola 8 y el Bafo con sus Mulatas de Fuego.

Tito Dangiolillo

En realidad la jornada no es muy llamativa para los abonados por ejemplo (aunque las entradas, estaban agotadas el día que se suspendió, faltando solo la actuación de los parodistas) pero el que vaya puede estar asistiendo a un posible primer premio en su categoría. Vimos Los Muchachos en la segunda rueda solo en su parodia “Fosforito” y el baile final del espectáculo y nos pareció formidable.

Ya en otra página fue el comentario correspondiente y nosotros habíamos opinado que el final de la parodia no nos convenció mucho ya que se apelaba al sentimentalismo más fácil, ese de… “cuídame bien a la vieja, tratá de luchar por lo mejor”, etc, etc… Para quien esto escribe debe ser lo único a criticar. Vimos la otra parodia: Bonnie and Clyde el miércoles en el Velódromo y nos pareció impecable.

Distinta a la otra, apelando más al humor, demostrando ese gran actor que es Luis Alberto Carballo, que es mucho mejor como actor-parodista que largando chimentos en un programa de tele y que su partenaire Walter “Cucuzú” Brilka es también un excepcional e histriónico humorista, si se le controla el libreto, como aparentemente sucede este año.

Sumado a eso tiene un gran plantel, donde se destacan en voces tanto “Cocina”, como Damián Lezcano, y el “Tobi” Morgade (¿por poco tiempo?) con el aporte actoral de Danilo Mazzo y el personaje muy logrado por quien representa al alienado por la música de la radio… “que parece una rokola”…

En fin, este año Los Muchachos no descuidaron nada y ese enganche con lo que sería el hilo conductor (una tercer parodia) de la recordada película protagonizada por Anthony Hopking y Brad Pitt están realmente para que se haga justicia con ellos.

La categoría está entreveradísima, por los altos quilates demostrados y todavía quedan por actuar títulos muy importantes, felicitaciones por la categoría en sí, que dejó fuera dos espectáculos muy disfrutables, con algunos artistas histriónicos solo por nombrar, dos de ellos, el parodista por excelencia para quien esto escribe: Miguel “Pendota” Meneses y el fenómeno que representa “Bananita” Gónzalez. Prometemos para mañana opiniones más acabadas sobre un texto muy interesante que presenta una de las sorpresas de este certamen: el cuplé de los jóvenes emprendedores de Cayó la Cabra, una murga que está “balando” muy bien. Salú.

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Fuente.- La República

Fosforito por Cucuzú

“Un chiste abre más puertas que la diplomacia”

El carnavalero, humorista y ex payaso Walter Brilka, mejor conocido como “Cucuzú”, contó algunas anécdotas, chistes y reflexionó sobre el humor uruguayo en Suena Tremendo.

Juanchi admitió haberse conmovido con la parodia de “Los muchachos” en la que Cucuzú interpreta a Fosforito, un artista callejero perseguido por la muerte. “Es un espectáculo muy bueno porque está enrabado con la película ‘Conoces Joe Black’” explicó Brilka. Agregó que la parodia lo sedujo desde el principio y confesó que se ve reflejado en Fosforito, ya que debía “pintarme, vestirme y hacer machacadas para llegar con un jornal a la casa”

Si bien el humorista dijo que no era un actor, contó que “a los chistes me gusta actuarlos, no solamente lo verbal, la parte del cuerpo”. Y hablando de humor, Cucuzú contó cómo la risa lo salvó de un robo: cuando vio que unos individuos sospechosos se le acercaron y lo detuvieron, Brilka los desarmó con una broma y logró salir indemne. “Un chiste abre más puertas que la diplomacia”.

Audio de la entrevista.

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Fuente.- Espectador.com

Viviendo la “zingaromanía” a full

La hinchada aporta al conjunto, lo sigue y lo apoya siempre

Pequeñas manchas verdes esparcidas por doquier y sin cuidado, parecían salpicar las tribunas del Teatro de Verano, como si en la paleta imaginaria de colores de un gran pintor, el verde fuera el protagonista principal de su trabajo.

Francisco Connio

Es que el verde es precisamente el color que identifica a los parodistas Zíngaros este año, el fenómeno social-popular que desembarca en Carnaval, que recorre cada rincón de Montevideo para sostener cuarenta días y tantos, de fanatismo extremo, en una suerte de procesión e idolatría que le rinden sus fieles seguidores a estos dioses de febrero que se pintan la cara, pero que tienen el sello distintivo y por ende exclusivo de ser simplemente Zíngaros.

Los parodistas de “Pinocho” Sosa, son capaces de desencadenar odios y amores con la misma energía, de crear amigos y enemigos en la misma magnitud; sin embargo son los únicos capaces de llenar el Teatro de Verano yendo solos, lo que en la práctica jamás puede ocurrir, bajo los lineamientos de un Concurso Oficial de Agrupaciones ya establecido.

Vimos en el Teatro padres, madres cargando en sus brazos a niños ataviados con camisetas y pelucas verdes.

También a gente mayor portando carteles, a jóvenes adolescentes explotando en gritos y lanzando papelitos al aire, agitando banderas y en el colmo del fanatismo, la hinchada mostró una pantalla led con el nombre del conjunto en lo alto de la platea alta, producto de la recaudación de la hinchada, según nos cuentan.

Es que por el conjunto de “Pinocho”, para sus seguidores, para los simpatizantes nada alcanza para apoyar, nada es imposible, nadie es ajeno a sumar como sea.

Detrás del escenario

La llegada al teatro ya de por sí es algo difícil de prevenir, ver cómo los esperan en una suerte de esquizofrenia de las adolescentes por estar, tocar, hablar con sus ídolos.

Después llega el otro momento al que queremos referirnos específicamente y es lo previo a la apertura del telón. Como se vive detrás. “Pinocho” vestido ya con el personaje de Antonio Salieri saluda a uno y otro, a todos los colegas que esperan por las notas afuera del escenario.

Cuando dan la orden de ingresar al recinto un terremoto irrumpe con toda la escenografía. Gritos, órdenes, aliento, todo se entrevera y hay que estar atento a no chocar con nada.

Una sola falla puede estropear el espectáculo máxime viendo los enormes espejos que esperan a un costado para la parodia de Mozart. Mientras una gran cantidad de voluntarios comienzan a armar la enorme estructura, pieza por pieza, como un gran rompecabezas, los componentes viven su momento previo de diferente manera.

“Pinocho” va y viene sin destino fijo, “Panchito” da vueltas, saluda, se ríe, “Lito” Díaz serio, procesa el momento a su manera, “Morrón” Angelelli se lo ve solo a un costado, el canario va y viene, habla, algunos atienden a los medios de prensa.

Detrás, tras bambalinas el hormigueo es incesante en procura de ordenar los trajes, de ajustar detalles… La escenografía va quedando pronta, los violinistas se juntan probando, Aldo Martínez, prueba la guitarra (otra faceta del multifacético artista) que utilizará en la despedida y se desespera porque no funciona.

“Pinocho” se arrima y lo calma “tranquilo, probá tranquilo que tenemos tiempo”, pero Aldo no le conforma y llaman a Atay, con gritos desesperados por “el micrófono vincha”, que se sorprende pues está apenas a cuatro pasos de ellos.

Las “damas” que están ataviadas con grandes trajes para la presentación intentan permanecer en el centro del escenario para no tener inconvenientes, aunque con rostros serios; el tecladista mete volumen, prueba y corta el llamado de “Pinocho” a los componentes “vengan, vengan todos, vení Aldo cortá un momento…”

La arenga de “Pinocho”

La arenga es simple y concreta “muchachos bien, concentrados, bien, les pido responsabilidad en lo que cada uno tiene que hacer, lo demás lo hablamos en el club, ya sabemos qué hacer… ahí está la gente esperando…”. No hay gritos estridentes, solo aliento, “!vamos ehhh que es hoy”! dice “Pinocho” y tira una precisión técnica a seguir por todos para beneficio del espectáculo, que nos reservamos por ser un privilegiado de esa charla.

Álvaro Recoba de espaldas espera el momento para presentarlos, “El Siete” Bove, encargado de largar mira y ante tanta locura tiene que tener claro el momento preciso de largar.

Y se viene la locura cuando se abre el telón. Después al terminar el espectáculo lágrimas en los ojos de mucha gente, la excitación, las ganas de seguir cantando con ellos, saltando, agitando y el teatro que se queda semivacío… todos se van al “pedregullo”… la zíngaromanía a full.

Dato

Los parodistas de “Pinocho” Sosa, son capaces de desencadenar odios y amores con la misma energía, de crear amigos y enemigos en la misma magnitud.

Liguilla

En caso de que no haya jornadas con lluvia Parodistas Zíngaros cerrarán el Concurso de agrupaciones.

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Fuente.- La República

El parodismo: categoría para grandes inversiones

El lujo suele dominar los shows sin otras metas

La categoría de parodistas se transformó sin dudas en el centro de atención de este Carnaval. Más allá de los espectáculos presentes, el parodismo de la última década se ha convertido en un fenómeno más que interesante para analizar.

ANA LAURA DE BRITOS

Nazarenos. El despliegue es el primer impacto del show. Foto: Ana Laura de Britos

La competencia interna desde hace años se ha convertido en una especie de carrera armamentista en la que los contenidos parecen ser relevantes siempre que sirvan como disparador para el continente. Decenas de miles de dólares puestos en función de un espectáculo de 65 minutos, con recursos que van desde pantallas led gigantes, plataformas o estructuras fuera del escenario, fuegos de artificio, shows láser y vestuarios extremadamente lujosos, que dejan al espectador de boca abierta al momento de abrir el telón.

Las súper producciones conviven turbulentamente con los otros espectáculos carnavaleros y sitúan al espectador en un lugar complicado a la hora de la elección. Por eso, es común escuchar hablar sobre las ventajas que un espectáculo austero en vestimenta otorga ante las megaproducciones de Zíngaros o Los Muchachos, mientras que pocas veces se refiere a la ventaja que espectáculos pensados en función de su contenido podrían tener en la competencia. Es también común escuchar la frase que alude a que determinado conjunto es mejor pero no puede competir en ciertos rubros con otro. Esto sucede porque en términos generales se ha perdido la esencia y se subestima el valor que el texto debe tener en todos los rubros del concurso.

En un espectáculo bien concebido, el texto debería atravesar transversalmente los rubros que componen al mismo. Se debe vestir en función del texto, se debe actuar en concordancia con el mismo, montar la escena atendiendo sus requerimientos y generar los climas musicales adecuados para su realce. El valor del texto en un espectáculo, sea cual fuere su género, debe ser diferencial. El contenido es lo que debe sostener esa imagen y hacer que la misma se transforme en el envoltorio perfecto para jerarquizar el producto.

Parodias y temáticas que se eligen por su potencialidad a la hora de mostrar vestuarios y escenografías, mientras desatienden los discursos se vuelven moneda corriente, pierden de vista la esencia y la parodia deja de ser el centro para convertirse meramente en la excusa para el despliegue.

La exigencia reglamentaria del “tono jocoso” en las parodias suele complicar a los parodistas que ante la necesidad de generar humor contradicen los mensajes y discursos de sus textos. El humor es un valor agregado en las parodias y el público se ha vuelto más exigente en este sentido: difícilmente un espectáculo sin humor atrape al espectador. Pero cuando el humor contradice al texto o lo hace perder coherencia, lo afecta directamente.

Es común ver en los discursos de parodistas la defensa de minorías, incluso desde los roles protagónicos parodiando vidas de mujeres, de razas oprimidas, y minorías varias. Pero por el tipo de humor empleado se termina discriminando o estigmatizando, desde la misma construcción de personajes.

En la última década, el parodismo se volvió una categoría excluyente en la que sólo compiten los que pueden invertir cifras exorbitantes. Los que quieren apostar al género desde otro lugar se transforman en la anécdota simpática del concurso y se ven sistemáticamente relegados en posiciones. Extraordinariamente, algún año gana uno de esos espectáculos en los que prima el contenido y paradójicamente termina transformándose en la excepción que confirma la regla. Es decir, el mero hecho de que el jurado de turno utilice excepcionalmente las normas a favor de este tipo de shows, convalida la existencia de la tendencia y permite que se perpetúe.

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Fuente.- El País

Un gran año para los artistas de la parodia

Fosforito y Mozart entre lo mejor del año

Este es un gran año para el parodismo, con varias producciones que alcanzan niveles de excelencia. Entre las bondades se cuenta un buen trabajo textual con adaptaciones que van a la esencia del parodismo. A ello se suman buenas actuaciones y cuidadas puestas en escena.

Gustavo Trinidad

En algunos grupos el canto y las composiciones musicales son una maravilla. Hay dos parodias que aparecen como lo mejor de esta temporada. Una es “Mozart” a cargo de Zíngaros y la otra es “Fosforito” que puede verse en el espectáculo de Los Muchachos. La primera es una adaptación de la película “Amadeus” de Milos Forman.

Narra la relación de Amadeus Mozart con el músico Antonio Salieri, que oscila entre la admiración de Salieri por el talento de Mozart y el odio más profundo. La segunda cuenta la vida de “Fosforito”, el entrañable artista callejero que fue parte de la idiosincrasia montevideana. La muerte viene a buscarlo y la vida cobra un sentido mayúsculo, logrando una visión piadosa de la condición humana.

Aristophanes, un grupo joven en Carnaval, tiene un particular estilo. Menos glamour, quiebres brechtianos para hablar de sí mismos y de la relación humana del grupo y buenas actuaciones. Momosapiens, de la mano de su alma mater Horacio Rubino, desarrolla un funcional humor absurdo recurriendo a objetos, a la semántica del lenguaje y a situaciones que hacen un espectáculo muy disfrutable.

Nazarenos, mostró un espectáculo más irregular y su punto alto está en la parodia “El niño del pijama a rayas”, que cuenta la relación entre un niño judío preso en un campo de concentración nazi y un niño hijo de un oficial alemán.

Caballero y Mosqueteros quedaron más en el debe que en el haber.

En cuanto a actuaciones, Walter Brilka, Luis Alberto Carballo, Aldo Martínez, Miguel Meneses y Ariel Sosa, este año más contenido, son de lo mejor que se ha visto.

No se puede dejar de lado el canto de Zíngaros, con arreglos musicales de Andrés Atay, y donde destaca la voz de Carolina Favier.

Un feliz año para estos artistas de la parodia y para el público que las disfruta.

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Fuente.- La República

Pinocho Sosa molesto y sin pelos en la lengua

“Antes había otros códigos arriba del escenario”

Zíngaros se presenta en el Teatro y como es su costumbre su director Ariel “Pinocho” Sosa responde a todo, habla de su conjunto este año, de cómo perdió el año pasado y de Momolandia que lo menciona, entre otras cosas.

Francisco Connio

Pinocho, ¿cómo los ha tratado la situación climática en cuanto a los tablados ya que son uno de los conjuntos que más trabaja?

Tremendo. Si bien hoy estamos todos con la mente puesta en el Teatro de Verano no dejamos de pensar que en estas dos primeras semanas, de casi cuarenta tablados apenas hicimos nueve. Sabemos que es un Carnaval largo, que pasará seguramente más allá del 10 de marzo pero claro que si hubiéramos hecho esos tablados, el conjunto hubiera tenido más rodaje para presentarnos en el Concurso, al que vamos con el objetivo de volver a recuperar el primer premio que perdimos hace dos años.

Sabemos que siempre apostás a ganador, aunque a veces, aún con buenos espectáculos y por diversos factores no te asegura el primer premio.

Mirá, hace dos años perdí un quinquenio… y se perdió, mala suerte. Cuando yo gané el quinquenio mucha gente habló que había ganado de tal manera, de otra; sin embargo perdí y no dije absolutamente nada. Cada vez que termina un Carnaval ya estoy pensando en el otro para tener la revancha. Pero lo que no me gusta es perder de la manera que pierdo porque el año pasado hubo cosas que no me gustaron y lo digo porque lo hablé en su momento, en una reunión cara a cara con los jurados. Me parece insólito que Zíngaros en la primera rueda (en el concurso) entrara en la quinta posición en vestuario y me pareció injusto que se le siguiera sacando puntos en vestuario a medida que avanzaba el conjunto.

Si me decís que hay conjuntos que están mejor de parodias, de libreto… puede ser como no. Respeto muchísimo a Rubino por ejemplo, un monstruo del Carnaval y si me gana en esos rubros estoy de acuerdo porque es el mejor libretista de los últimos 30 años. Pero que me hayan ganado en vestuario cuatro conjuntos y uno de ellos me sacara ventaja en todo el Carnaval es raro, tanto como que hayamos ganado menciones a mejor voz femenina, masculina, nominados a mejor coro de Carnaval, arreglos ¡y técnicamente en el rubro perdimos!

Entonces no entiendo realmente. Este año se me pasó por la cabeza salir vestidos con equipos deportivos, pero como tengo un compromiso gigante con la gente del Teatro de Verano, con mi hinchada, con el público de Carnaval, redoblamos el esfuerzo, solo que espero no me pase lo del año pasado.

Dentro de las novedades que presenta Zíngaros, una de ellas es que contás con nuevo libretista…

Menos mal que me preguntaste y puedo aclarar algo que me molestó. La murga Momolandia en su espectáculo menciona: “como Pinocho Sosa que cambia de libretista todos los años”. Es una mentira, porque Leo Preziozi hace seis años que me escribe y con él gané cuatro primeros premios y segundo premio. Lo que no es mentira es que Momolandia no ha ganado nunca y sé que es sacrificado poder ganar. Entonces, el libretista de Momolandia, que no sé quien es ni me interesa, es un “turro natural” porque debería informarse o hasta el propio director del conjunto debería decirle, “mirá, de otro conjunto no hables”.

La verdad antes no pasaba, había otros códigos y si hablabas de alguien era para algo bueno. En cuanto al nuevo libretista, este año llegó Marcelo Vilariño y todos van a notar el cambio de texto que tienen los Zíngaros, además la gente, la hinchada me lo ha hecho saber así que tengo libretista para rato.

Sos una persona que tanto despierta amor y admiración como bronca y odio. ¿Cómo sobrellevás esa situación?, ¿sos consciente de eso?

Sí, pero sabés que es la gran minoría la que me tiene bronca y de pronto capaz porque soy un poco egocéntrico y lo demuestro a propósito. Pero basta ver hoy en el Teatro de Verano cuando se abra el telón para ver si la gente me quiere o no. Pero además la gente no se gana con un año o dos, sino que el Carnaval en sí es una maratón gigante como me ha dicho Carlitos Viana. Sé que hay gente que me puede tener bronca, si me interesan, intento seducirlos y demostrarle quién soy yo.

Me considero una persona derecha, frontal, soy temperamental y apasionado por el Carnaval y me abrazo con todo el mundo. Sé que camino por 18 de Julio y me abrazo con todos, pero los que me tienen bronca caminan veinte cuadras por 18 y no los conoce nadie. Así que si hablan que lo hagan… Mirá un día Cacho de la Cruz, de quien aprendí muchísimo, me decía una frase que me quedó grabada para siempre: “preocupáte cuando no hablen de vos”…

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Fuente.- La República